
Eso es justo lo que me pasa, que a veces, no puedo más. No puedo seguir, no tengo fuerzas.
Y es que te quiero un montón, mucho, y a veces, tú no pareces tú, y me siento mal. Es como si desaparecieras, como si estuviera con otra persona, y no puedo soportarlo. Te lo digo, te lo cuento, te lo grito a veces, y siempre dices que no es verdad, pero en esos momentos tú ya no estás.
¿Cuánto tiempo llevamos juntos? ¿Cuánto tiempo llevas a mi lado? años, tantos como para saber que te necesito, pero que en días como hoy, cuando tú no eres tú, me derrumbo.
Es abstracto, lo sé, pero no entiendo por qué a veces no te controlas, y no me tratas como siempre. No es suficiente que me digas que estás cansado, o que no puedes hacer nada para mejorar tu humor, yo necesito saber qué te pasa, y por qué no lo controlas, y tú no me entiendes.
Si yo estoy mal y tú apareces, todo se me pasa, tal vez no en un minuto, pero sí muy rápido. Si tú estás mal y yo estoy a tu lado, soy invisible, absurda, inservible. Y si te lo pregunto, dices que me quieres, dices que sí, y justo por eso no puedo entenderte muchas veces, cuando tú no eres tú.
Hoy ha sido el colmo. Has hecho varias cosas que me molestan, y me ha parecido que era para marcar distancia entre nosotros. Primero una, luego la otra, otra más, y te has ido, aparentemente tranquilo, mientras yo me he quedado sola, pensando en qué hago para merecer que seas así conmigo, y no llego a descubrirlo. Te he mandado un mensaje al móvil para preguntártelo, es la primera vez que hago algo así en estos años, y no te has molestado en contestarme. Y esto, cuando compartes la vida con alguien, cuando vives con alguien, cuando en vez de uno y uno somos dos, para mí es insoportable, me duele muchísimo. Y tú ni te enteras, o lo que es peor, te enteras y no te importa.
Mañana te lo diré, te lo contaré, y no sé si querrás hablar conmigo de esto, porque te hastía este tema, pero a mí me está matando poquito a poquito. Da igual a quién se lo cuente, con quién lo comparta, que mis pocos amigos me entiendan, porque nadie puede saber cómo llego a sentirme por tí en momentos como este, no soy capaz de describirlo. A veces hasta dudo de que me quieras de verdad. Y se me parte el corazón; ahora siento que se me parte el alma, me duele el pecho, es algo incluso físico. No puedo seguir así.
Luego aparece el otro tú, el que es bueno, amable, simpático, atento, y se desvive por mí, pero hasta en esos momentos sigo con el miedo de que vuelva el otro, el que no me habla, no me mira, el que no parece feliz conmigo.
Dulces sueños, amor, no creo que nunca leas esto, pero necesito desahogarme, o me perderé. A veces no puedo más, y esta es una de esas veces.
Esto es un buen sitio para desahogarse. Lamentablemente tu lo harás bien mientras conserves tu anonimato.Yo en mi blog ya no puedo desahogarme 100% y es una lastima no tener con quien compartir estas cosas. Se lo que sientes.
ResponderEliminarY desde la otra parte de la blogsfera, yo espero que las mujeres que amamos demasiado, encontremos la manera de ser felices y correspondidas.
Saludos, y mis mejores deseos para tu corazón.
Desahogar ayuda. Éste es un buen lugar para hacerlo. Aunque a veces no basta. Espero que a ti te ayude hacerlo y a ver las cosas de otro color. Ánimo y bienvenida.
ResponderEliminarUn abrazo